El proyecto “Cuenta con los productos lácteos europeos” acerca los beneficios del sector y sus alimentos saludables a millones de consumidores de España y Bélgica

InLac ha promovido un intenso calendario de acciones divulgativas en España y Bélgica para poner en valor los valores vinculados a la sostenibilidad y protección del medio ambiente

Los consumidores son cada vez más conscientes de todo lo que hay detrás de un vaso de leche, un trozo de queso o un yogur. Conservación de los paisajes, beneficios saludables y apoyo a las comunidades de productores locales, entre otros.

Valores que ha contribuido a difundir la campaña impulsada por la Organización Interprofesional Láctea (InLac) con apoyo de la UE para poner en valor la apuesta por la sostenibilidad del sector lácteo, así como los aspectos nutricionales y saludables de la leche y los alimentos lácteos.

Este programa europeo de productos lácteos sostenibles (“Sustainability Friendly European Dairy Program”) que comenzó en 2022, contempla diferentes acciones en España y Bélgica hasta 2024.

Las acciones de la campaña europea han informado a la sociedad, en muchos casos residentes en núcleos urbanos, cómo los productores, la industria láctea, la producción de la leche y los alimentos lácteos contribuyen a mitigar el cambio climático; conservar la biodiversidad, luchar contra la despoblación; fomentar economía y empleo rurales e incentivar la innovación. Y lo ha hecho con la ayuda del Comité de Sostenibilidad Láctea, conformado por expertos de referencia en sus respectivos ámbitos como Rosaura Leis, Rosa María Ortega, David Yáñez, Fernando Estellés, Salvador Calvet, Tomás García-Azcárate o la chef Pepa Muñoz.

Los impactos alcanzados en medios de comunicación han superado los 121 millones, lo que muestra la importancia de este tipo de actividades informativas con respaldo europeo.

Como punto de partida para conocer mejor al sector y proceder después al impulso de la campaña informativa, se contó con los resultados del “Análisis de posicionamiento de los lácteos europeos”, realizado por Ikerfel para la Interprofesional Láctea, que aportó información valiosa sobre la percepción que tienen los consumidores sobre estos alimentos.

La encuesta presentada al inicio de la campaña, en junio de 2022, constató que prácticamente el 90% de los consumidores consideran que las variables que en mayor medida se asocian a la leche y los  lácteos hacen referencia a las propiedades del alimento, como el aporte de calcio y vitaminas, su percepción de básico en la alimentación, la imagen de alimentos sanos y saludables, el aporte de energía… y el 73% de los consumidores consideran que los lácteos son sostenibles principalmente desde el punto de vista social y medioambiental.

Al mismo tiempo, y a pesar de que el 72 % del total de la población declaraba conocer que la cantidad diaria recomendada de lácteos es de 3 al día, en torno a dos tercios de la población no consume la cantidad recomendada.

La campaña, tal y como ha recordado el presidente de InLac, Daniel Ferreiro, ha contribuido a poner en valor que las ganaderías europeas, en su inmensa mayoría de carácter familiar, son un motor de revitalización para los núcleos rurales y que las industrias lácteas se han convertido en muchos casos en las principales o únicas industrias con las que cuentan muchos de nuestros pueblos en la UE. La presencia de ganaderos, cooperativas y fabricantes contribuye, en suma, a mantener vivas las zonas rurales fijando población y creando empleo, tal y como remarca el presidente.

Ferreiro ha recordado que incluso la FAO reconoce que el desarrollo del sector lácteo es vital y deseable, ya que se trata de “un instrumento sostenible, equitativo y poderoso para lograr el crecimiento económico, la seguridad alimentaria y la reducción de la pobreza” porque “la actividad láctea es una fuente regular de ingresos; proporciona alimentos nutritivos; diversifica los riesgos; mejora el uso de los recursos; genera empleo; crea oportunidades para las mujeres; y proporciona estabilidad financiera”.

Acciones de divulgación en España y Bélgica

La campaña está canalizando sus mensajes a través de una intensa actividad de comunicación, publicidad, relaciones públicas y redes sociales entre 2022 y 2024, incluyendo el vinilado del tranvía de Bruselas, ciudad donde se han organizado dos foros profesionales y de debate con la presencia de expertos de referencia del ámbito europeo. También se han promovido importantes acuerdos colaboración con grandes grupos editoriales para la publicación de contenidos y difusión de los valores nutricionales y sostenibles de los alimentos lácteos.

Estas acciones, tal y como subrayan desde InLac, han permitido fomentar el consumo de al menos 3 lácteos al día en España y Bélgica; sin olvidar la información sobre los valores vinculados con la sostenibilidad y la protección del medio ambiente, un compromiso de todo el sector.

Los valores nutricionales de los lácteos suman atractivo para defender su consumo, en el marco de una dieta equilibrada, como la Mediterránea y la Atlántica. Los lácteos aportan proteínas e hidratos de carbono, fundamentalmente en forma de lactosa, además de calcio, potasio, fósforo, zinc y otros minerales, así como vitamina B12, A C, D entre otras. “Tres lácteos al día” (leche, queso y yogur) es la media recomendada por la Fundación Española de la Nutrición (FEN) y por las guías nacionales e internacionales de referencia.

La catedrática en Nutrición y Doctora en Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid, Rosa María Ortega, también representante del Comité de Sostenibilidad Láctea en la campaña “Cuenta con los productos lácteos europeos”, recuerda que una dieta equilibrada incluye 2-3 raciones de lácteos al día en niños y adultos y 3-4 si hablamos de ciertas etapas y colectivos con necesidades adicionales, como durante la adolescencia, en mujeres embarazadas o durante el periodo de lactancia, en la edad avanzada y en el caso de los deportistas.  Una ración de leche equivale a 200-250 mililitros (una taza o vaso) y la ración de yogur se sitúa en los 250 gramos (2 yogures). La porción de queso semicurado o curado recomendada ronda los 30 gramos y, la de queso fresco llega hasta los 60 gramos al día.