Juan Carlos Fernández: «Creo que el potencial de la Feria como aliado de la ganadería es incuestionable»
El alcalde de Zafra y presidente de la Entidad Ferial hace un balance de la Feria Internacional Ganadera de Zafra en esta entrevista
La Feria Internacional Ganadera de Zafra cerró sus puertas el pasado 7 de octubre tras la celebración de la Subasta Nacional del Bovino. Para hacer un balance de la Feria, hablamos con el alcalde de Zafra y presidente de la Entidad Ferial, Juan Carlos Fernández.
- Una vez clausurada la Feria Internacional Ganadera de Zafra, ¿cuál es el balance general que hace de esta edición? ¿Se han cumplido las expectativas?
Creemos que el balance es altamente satisfactorio. La presencia de ganado se ha recuperado tras el problema del año pasado con la enfermedad de la lengua azul, el público ha acudido tanto a ver los animales como a las zonas expositivas y lúdicas y, en términos generales, aunque siempre hay algo que mejorar, todo ha ido muy bien.
Esto no implica que podamos dormirnos en los laureles. Una buena feria presente no garantiza buenas ferias futuras, por lo que debemos esforzarnos todos, Administraciones y expositores, en apostar decididamente por nuestra Feria. Muy especialmente pido a las asociaciones ganaderas que se esfuercen, como vienen haciéndolo, en tomar a Zafra como un aliado estratégico, como un insoslayable punto de encuentro al que acudan con lo mejor de sus explotaciones.
- Este año se ha contado con la presencia de cerca de 1.800 animales de raza pura. ¿Qué valoración hace de la participación ganadera y del nivel de calidad de los ejemplares presentados?
La valoración sólo puede ser positiva. Sorteada la lengua azul, hemos constatado que el interés por nuestra feria sigue y en algunos casos el número de cabezas ha sido de récord. Tendremos que planificar con mucho tiempo la presencia el próximo año para que, equitativamente, todos tengan cabida. La calidad creo que es incontestable y está suficientemente contrastada por las asociaciones. Pero siempre podemos autoimponernos elevar un poco el nivel de exigencia, en el camino de la excelencia. Estamos muy satisfechos con la calidad del ganado presente en esta edición.
- ¿Qué respuesta ha habido por parte de los criadores y asociaciones de razas puras? ¿Se ha notado una mayor implicación o incremento de la participación respecto a anteriores ediciones?
Como decía antes, en algunas razas hemos experimentado un crecimiento espectacular. Es cierto que tenemos que trabajar por recuperar niveles de presencia de otras, algo que hemos de hacer teniendo presente algo que vengo diciendo hace años: tenemos competencia de otras ferias. Una competencia que puede ser saludable si nos obliga a redoblar esfuerzos para mejorar y ser atractivos para todos.
- La Feria ha vuelto a reunir a miles de visitantes, profesionales y público general. ¿Qué impacto económico y social ha tenido esta edición en Zafra y en la comarca?
Evaluar el impacto económico no es posible, cualquier estimación puede estar viciada de errores graves. Hace años que vengo sosteniendo que es imprescindible que se evalúe con sistemas científicos la repercusión económica de nuestra feria, pero intuyo que eso tiene un coste que, de momento es imposible asumir.
Pero hay un impacto quizá igual de importante: el reputacional. Una feria de esta naturaleza, consolidada aunque en proceso de ser repensada (renovarse o morir), con siglos de historia, se convierte en un escaparate de primer orden para Zafra. Y, como decía antes, al ser la Feria de Zafra una leal aliada de la ganadería —y también de los otros sectores expositivos—, este prestigio que gana la ciudad se transmite a todos aquellos.
- Además del certamen ganadero, la FIG siempre destaca por su carácter multisectorial y su papel como punto de encuentro profesional. ¿Qué valoración hace de la zona comercial y de la asistencia empresarial?
La zona comercial acoge a centenares de expositores, que precisan de una mejor atención, de mejores instalaciones. En mi intervención reivindicativa de la inauguración pedía ayuda. Curiosamente, el día siguiente conocí que un proyecto europeo en el que Zafra participaba destinaba 1,5 millones para reformas en nuestras instalaciones feriales. Y tenemos otros compromisos de ayuda de la Junta, que ahora, por prudencia aún no puedo detallar.
Creo que seguimos teniendo la confianza empresarial y, como bien dice, queremos ser un punto de encuentro para todo aquél que tenga algo que decir, que exponer, que vender. Para eso, también, nos hemos esforzado durante estos dos años y medio en darle un giro de 180 grados a nuestro Pabellón Central, que puede acoger con holgura y garantías de calidad todo tipo de eventos empresariales.
- ¿Qué actividades o momentos destacaría de esta edición? ¿Ha habido alguna novedad que haya tenido una especial acogida?
Han sido muchísimas las actividades. De hecho, mi agenda como alcalde y presidente de la Feria ha tenido días, como en lunes, en el que tuve ocho actos en la mañana. Y todos de naturaleza profesional. Esto es una buena señal. Las jornadas técnicas y profesionales tienen que ser un elemento definitorio de nuestra feria. No quiero concretar ninguna actividad en particular porque creo que todas han alcanzado un altísimo nivel y ameritan ese esfuerzo de profesionalidad que está en el espíritu de la Feria Internacional Ganadera.
- Las subastas oficiales son uno de los grandes atractivos del certamen. ¿Qué balance se hace de los resultados obtenidos este año?
El balance es altamente positivo. Si no me fallan las cifras, en ovinos se remató la subasta con un montante total que superaba en unos 15.000 euros a la de 2023. Teniendo en cuenta que no participaron Precoces este año, la diferencia es más notable aún. Respecto del bovino, el remate ha superado en unos 82.000 euros a la de 2023.
Aunque no pude ver las subastas en su totalidad por razón de agenda, me gustaría señalar que representantes de la raza Retinta me dijeron que no recordaban una subasta igual de buena en muchos años.
- ¿Cómo valora la participación institucional y el apoyo recibido por parte de entidades públicas y privadas?
Las instituciones, como siempre, han estado aquí. Y siguen apoyando a la Feria aunque, como dije en mi discurso al que antes me refería, le pediré un mayor compromiso económico. Creo que las Administraciones son conscientes de la importancia estratégica de esta Feria. También, como es lógico, recibimos apoyo de entidades privadas, empresas, cooperativas, entidades financieras… Son un pilar importante para nosotros y representan la implicación de la sociedad civil en una Feria que es de todos.
- En un contexto en el que la ganadería afronta desafíos como la sanidad animal, la sostenibilidad o el relevo generacional, ¿qué papel juega la Feria de Zafra como punto de referencia para el sector?
Creo que el potencial de la Feria como aliado de la ganadería es incuestionable. Debemos ser un foro de encuentro, diálogo y debate para analizar todos esos retos a los que se refieren y que suponen claves para la subsistencia del sector. Aquí podemos juntarnos todos para analizar y buscar alternativas y soluciones a tantos problemas como acucian al mundo ganadero, en un contexto en el que es imprescindible para el mantenimiento de la población, pero en el que también muchos jóvenes quizá no estén dispuestos al sacrificio que la actividad ganadera exige. Buscar fórmulas que hagan atractiva la ganadería para los jóvenes es fundamental. Y ahí tienen mucho que decir las Administraciones: simplificación administrativa, ayudas, promoción… De todo esto, de todo cuanto sea preciso, se puede hablar en Zafra aprovechando, además, el conocimiento de todo el mundo ganadero que tiene como capital a nuestra ciudad.
- La Feria de Zafra es también un escaparate de las razas ganaderas españolas. ¿Cómo se trabaja desde la organización para reforzar ese papel de promoción y conservación?
Apoyando la presencia en la Feria colaboramos al sostenimiento de esas razas. Pero también en nuestra promoción ferial ponderamos constantemente que aquí viene lo más selecto de la cabaña, las mejores razas, las mejores explotaciones… No me canso de decir que lo nuclear de la Feria es la ganadería. Y ahí estaremos siempre intentando que ese escaparate al que se refiere tenga la mayor visibilidad posible. Y en ese sentido, aprovecho para decir que este año se han acreditado ante la Entidad Ferial más de 170 medios de comunicación. Esto, sin duda, hace más visible ese escaparate. Si a eso juntamos las jornadas técnicas, creo que el trabajo que se lleva a cabo en Zafra es muy importante, sin perjuicio de que se busquen nuevas fórmulas que permitan abundar los objetivos de promoción y conservación, siempre escuchando al sector.
- De cara a futuras ediciones, ¿qué aspectos considera que se pueden mejorar o potenciar?
Estamos intentando poner en marcha el plan de reforma estratégica aprobado por la Entidad Ferial en sus términos generales, pero nos hemos encontrado con la dificultad de que no se ha cubierto la plaza de director general, que tendría, entre otros, el objetivo de impulsar este plan. Pero es evidente que tenemos que mejorar en infraestructuras, en organización, en políticas de mercadotecnia, en análisis de los sectores y de las otras ferias… Tenemos que analizar debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades… Es decir, tenemos que repensar la Feria para que se produzca el necesario aggiornamento que la sitúe en la vanguardia del siglo XXI.
- Para finalizar, ¿qué mensaje le gustaría trasladar a los ganaderos, profesionales y visitantes que han hecho posible esta nueva edición de la FIG?
A los profesionales, a los trabajadores… en general, a todos los que han hecho posible que un evento absolutamente complejo como la FIG salga adelante, quiero agradecerles su esfuerzo sin el que nada sería posible. Y quiero pedirles disculpas por los errores o deficiencias que hayan podido encontrar y que, sin duda, intentaremos subsanar para futuras ediciones.
A los ganaderos y expositores quiero pedirles que sigan confiando en nuestra Feria. Una feria es un mercado, y por lo tanto se viene a hacer negocios. Deseo que les hayan sido provechosos, y aquí nos tendrán siempre a su disposición.
A los visitantes, agradecerles la confianza que nos brindan año tras año. Y, de añadidura, quiero también disculparme por las dificultades que a veces encuentran por causa de la masiva presencia de personas. No es fácil que los servicios municipales y contratados puedan atender al ciento por ciento a todo el volumen de requerimientos, aunque se intenta constantemente. Pero, como me gusta decir también desde hace muchos años, infinidad de visitantes no conciben iniciar el otoño sin pasar por la Feria de Zafra.
Gracias a todos, y les esperamos el año que viene, Dios mediante.




