La Asociación de Payoya celebra los nuevos reconocimientos a las queserías El Gazul y Crestellina
La cabra Payoya representa un modelo de ganadería adaptada al territorio y esencial para la conservación de ecosistemas de alto valor ecológico
La Asociación de Criadores de Raza Caprina Payoya celebra con orgullo los recientes reconocimientos obtenidos por dos de sus ganaderías y queserías asociadas —Quesería El Gazul y Quesos Crestellina—, ejemplos del compromiso, la calidad y la sostenibilidad que definen el trabajo en torno a nuestra raza autóctona.
Por un lado, la Quesería El Gazul, de Alcalá de los Gazules (Cádiz), ha sido distinguida con el Premio SER+ a la Trayectoria Empresarial, otorgado por la Cadena SER en La Janda. El jurado ha destacado su labor ejemplar en la conservación de la tradición artesanal, el impulso de la economía rural y la proyección internacional de los productos elaborados en el Parque Natural de Los Alcornocales.
Fundada en 2002, esta empresa familiar ha sabido mantener viva la esencia del pastoreo con cabras Payoyas, combinando el saber de generaciones con la innovación tecnológica y el compromiso medioambiental. Su excelencia ha sido reconocida con numerosos galardones nacionales e internacionales, entre ellos los World Cheese Awards, el Concours International de Lyon y Quesierra, consolidándose como referente del queso andaluz y de la economía rural sostenible.
Por otro lado, la quesería Crestellina, ubicada en Casares (Málaga), ha sido galardonada en los VII Premios a los Mejores Quesos de Cabra de la Provincia de Málaga, organizados por la Diputación dentro del marco de la marca promocional Sabor a Málaga. Su Queso curado de cabra Payoya ecológico en pastoreo ha obtenido el premio al mejor queso curado elaborado con leche pasteurizada, destacando entre 61 muestras procedentes de 11 queserías malagueñas.
Este reconocimiento subraya el valor de un modelo de producción que apuesta por la ganadería extensiva, el respeto por la tierra y la autenticidad de una raza que forma parte del paisaje y la cultura rural del sur peninsular.
«Estos premios son un motivo de orgullo colectivo: el éxito de El Gazul y Crestellina demuestra que la raza Payoya no es solo un patrimonio genético y cultural, sino una oportunidad de futuro basada en la sostenibilidad, el buen hacer y la calidad», resaltan desde la entidad.
La cabra Payoya representa un modelo de ganadería adaptada al territorio y esencial para la conservación de ecosistemas de alto valor ecológico. Su leche, de gran calidad, da origen a algunos de los quesos más premiados de España y del mundo, elaborados por pequeñas empresas familiares que combinan tradición, innovación y respeto por el territorio.
Con estos nuevos reconocimientos, la Asociación reafirma su compromiso con la defensa del medio rural, la valorización de las razas autóctonas y la promoción de un modelo agroalimentario sostenible que mantiene vivos los pueblos de la sierra.




