El III Concurso de Pintura Rápida de la Raza Ovina Lojeña consolida su éxito con una destacada participación

El jurado destacó la gran calidad técnica y creativa de los trabajos presentados, lo que hizo especialmente difícil la designación de los ganadores

El III Concurso de Pintura Rápida de la Raza Ovina Lojeña, celebrado en el marco de la Feria Agroganadera de Loja, ha vuelto a superar las expectativas, confirmándose como una cita ya consolidada dentro del programa de actividades del evento. En esta edición participaron once artistas, cuyas obras reflejaron el valor patrimonial, cultural y estético de la raza ovina Lojeña, símbolo del paisaje y la ganadería local.

El jurado destacó la gran calidad técnica y creativa de los trabajos presentados, lo que hizo especialmente difícil la designación de los ganadores. El primer premio recayó en Juan Pedro Linares Montes, de Armilla (Granada); el segundo premio fue para Marina Riepnova, de Málaga; el tercer premio correspondió a Miguel Ángel Rivas Megías, de Albolote (Granada); y el cuarto premio se otorgó a Benjamín Trancoso Esquiliche, también de Málaga.

En palabras del jurado, la obra ganadora —una acuarela que representa un macho Lojeño— “demuestra una auténtica muestra de maestría técnica y sensibilidad artística”. La suavidad de las transiciones cromáticas, junto con la precisión en el modelado de luces y sombras, confiere al animal “una presencia vívida y poderosa”.

El jurado subrayó además la capacidad del autor para captar la textura del pelaje, la estructura del cuerno y la serenidad característica de la raza, logrando una representación equilibrada entre realismo y expresividad. También se destacó el tratamiento del fondo, resuelto con libertad mediante matices azules y ocres diluidos que aportan una atmósfera etérea y realzan el protagonismo del animal.

Este contraste entre la definición del primer plano y la soltura del entorno “aporta dinamismo y frescura, reflejando la destreza en el manejo del agua y el pigmento”. Asimismo, el jurado puso en valor la elección del perfil representado: “una vista ligeramente girada que permite apreciar la tridimensionalidad del cráneo y la disposición de los cuernos, introduciendo una perspectiva naturalista que responde fielmente a la anatomía real del ejemplar”.

Con esta nueva edición, la Asociación de Criadores de la Raza Ovina Lojeña (ACROL) vuelve a apostar por el arte como herramienta de difusión y sensibilización sobre la importancia de conservar las razas autóctonas, fortaleciendo así el vínculo entre cultura, ganadería y territorio.