El sector porcino aboga por un entendimiento comercial entre la UE y China

Las empresas porcinas españolas muestran su total colaboración y se ponen a disposición de las autoridades chinas para aportar toda la documentación que precisen

El sector porcino de capa blanca aboga por el entendimiento en las relaciones comerciales entre la Unión Europea y China, y se pone a disposición de las autoridades chinas para compartir toda la documentación que precisen.

Así se ha señalado desde la Interprofesional Agroalimentaria del Porcino de Capa Blanca (INTERPORC) tras el comunicado de las autoridades chinas en el que anuncian una investigación antidumping sobre la importación de carne de cerdo y sus subproductos originarios de la UE. Un proceso que durará cerca de un año y en el que hay mucho tiempo para que la UE y China lleguen a acuerdos.

El sector porcino de capa blanca, que se ha reunido con el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa, comparte las declaraciones efectuadas por el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas en el sentido de que “las guerras comerciales no son buenas para nadie”. Desde el respeto absoluto a la labor de las autoridades europeas, españolas y chinas, que son las encargadas de regular las relaciones comerciales, la Interprofesional, que agrupa a toda la cadena del porcino y las asociaciones de la industria cárnica, manifiesta su deseo de que se mantenga esta buena sintonía en las relaciones.

El sector porcino español y las autoridades y operadores chinos mantienen unas excelentes relaciones que han llevado a España a ser el primer proveedor de productos porcinos de China. Unas relaciones comerciales que se realizan con absoluta transparencia, y por ello las empresas porcinas españolas colaborarán aportando toda la información que soliciten las autoridades chinas.

En 2023, España exportó a China 560.488 toneladas de carne y elaborados de porcino por un valor de 1.223 millones de euros. Los productos del porcino español son muy apreciados en China y tienen la confianza de los consumidores porque garantizan la seguridad alimentaria a través del modelo de producción más exigente del mundo.