Jornadas Técnicas Cabra Payoya

La Cabra Payoya reúne a 42 ganaderos en sus Jornadas Técnicas de innovación y relevo generacional

El pasado 15 de septiembre, la Asociación de Criadores de raza caprina Payoya celebró en Zahara de la Sierra (Cádiz) una nueva edición de sus Jornadas Técnicas dedicadas a la Cabra Payoya, bajo el lema «Experiencias que inspiran, soluciones que funcionan»

«Detrás de cada raza autóctona hay un mundo: una historia, una familia, un vínculo al territorio, pasión, trabajo y mucho esfuerzo. También hay un paisaje, un territorio lleno de biodiversidad, un producto artesano de alto valor ambiental y de calidad, y toda una red de saber hacer que se transmite de generación en generación», resume María Sánchez, de Comunicación Gescan, sobre el espíritu de estas jornadas.

La apertura del encuentro contó con la participación del presidente de la Asociación de Criadores de raza caprina Payoya, José María Fernández Castro; el alcalde de Zahara de la Sierra, Santiago Galván Gómez; y la directora técnica y ejecutiva de la entidad, Olga González Casquet.

Bajo el lema «Experiencias que inspiran, soluciones que funcionan», la jornada reunió a 42 participantes y puso el foco en soluciones e innovaciones que ya aplican las propias ganaderías para mejorar su funcionamiento, diversificar sus ingresos y afrontar algunos de los principales retos del sector: la diversificación, el ahorro de costes, la conciliación, el relevo generacional y el futuro de la actividad.

Uno de los objetivos de las jornadas fue precisamente favorecer el intercambio de experiencias entre socios: compartir aquello que funciona, aprender de las decisiones tomadas en otras explotaciones y aprovechar el conocimiento acumulado dentro de la propia Asociación.

Diversificación para generar valor

La primera mesa redonda, moderada por la veterinaria de la Asociación, Begoña Aizpuru Rosado, estuvo dedicada a distintas experiencias de diversificación y nuevas vías de ingreso puestas en marcha por ganaderos socios.

Juan José Ocaña Mateo, de la ganadería y quesería Crestellina, presentó un modelo que incorpora las visitas a la ganadería como una actividad más, acercando al público y a los escolares al trabajo ganadero y a los procesos de elaboración del queso.

Igualmente, Pedro García Bellido, de Finca El Cupil, explicó cómo la venta de calostro, que anteriormente no tenía aprovechamiento en su ganadería, se ha convertido en una nueva fuente de ingresos gracias a su demanda por parte del sector farmacéutico.

La mesa se completó con las experiencias de Jesús L. Valle Sánchez, de Agroganadera Las Casas, S.L., y del propio presidente de la Asociación, José María Fernández Castro, de Finca La Torita, quienes compartieron sus primeros pasos en la producción y comercialización de carne y las posibilidades que abre esta vía para las ganaderías.

Soluciones prácticas para reducir costes y mejorar el trabajo diario

La segunda mesa se centró en medidas concretas para mejorar el funcionamiento de las ganaderías, reducir costes y organizar mejor el trabajo. José María Fernández y Pedro García compartieron su experiencia con la instalación de placas solares y el ahorro que su implantación ha supuesto para sus explotaciones.

Fernández abordó además la organización de los tiempos de ordeño: tras estudiar el rendimiento, comprobó que pasar de dos ordeños diarios a uno no suponía una pérdida significativa de producción y, sin embargo, permitía liberar tiempo y mejorar la conciliación familiar.

Por su parte, Jorge Antonio Puerto Nieto puso el foco en la calidad del agua y la higiene de las instalaciones, explicando las razones que le llevaron a invertir en sistemas automáticos de lavado para las máquinas de ordeño y la importancia de incorporar estas mejoras al trabajo cotidiano.

El relevo generacional, en la voz de los socios más jóvenes

La última mesa redonda, moderada por Olga González y Begoña Aizpuru, estuvo dedicada al relevo generacional y quiso dar la palabra directamente a los socios más jóvenes.

Moisés Mangana Melgar, de Benaocaz; José Manuel Mangana Macías, de Finca Sierra Alta y Llano; Francisco Moreno Pazos, de Finca Retamoso; y Erika Gil Ocaña, de Crestellina, compartieron las razones que les llevaron a incorporarse a la ganadería, las dificultades encontradas y sus perspectivas de futuro dentro de un modelo extensivo ligado a la conservación de la Cabra Payoya y de su territorio.

La mesa se amplió con las intervenciones de Carmen Bueno Sánchez, de la Asociación Serranías Vivas, que presentó nuevas iniciativas vinculadas al relevo generacional, y de Víctor Jiménez García, de Grazalema Regenerativa, que abordó la relación entre ganadería extensiva, territorio y biodiversidad.

Las jornadas concluyeron con un homenaje a Pepe Millán Pino, uno de los socios más veteranos de la Asociación, con motivo de su jubilación. Acompañado por su esposa, Rosario, y su hija, Rita, recibió el reconocimiento de sus compañeros y compañeras tras toda una vida dedicada a la ganadería.

El encuentro terminó alrededor de una degustación de quesos elaborados por queserías socias de la Asociación amparadas bajo el logotipo Raza Autóctona 100% Payoya, que prolongó de manera informal muchas de las conversaciones iniciadas durante las mesas.

Más allá de las experiencias concretas presentadas, las jornadas volvieron a mostrar el valor de poner en común el conocimiento que existe dentro del propio sector: innovar no siempre significa empezar desde cero, sino observar lo que está haciendo otra ganadería, compartir una solución y adaptar una experiencia que ya funciona.

El encuentro contó con la colaboración de la Diputación de Cádiz, a través de sus áreas de Planificación, Coordinación y Desarrollo Estratégico, y de Transición Ecológica y Desarrollo a la Ciudadanía.

RFEAGAS
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