El Confidencial publica un artículo sobre la situación del sector ovino

El presidente de FEAGAS participa en el texto con unas declaraciones sobre la situación actual del sector, que se está viendo gravemente afectado por la situación generada por el COVID-19

El periódico El Confidencial ha publicado un artículo sobre la situación actual del sector ovino en nuestro país, que se está viendo gravemente afectado por el cierre de restaurantes y hoteles y la cancelación de eventos familiares como primeras comuniones y bodas.

Los productos del ovino tienen un consumo muy estacional y muy vinculados al canal HORECA, por lo que están viviendo esta crisis de manera más intensa que el resto de la ganadería. El mercado de las exportaciones también está prácticamente cerrado y está afectando de manera negativa, aunque la venta de corderos a países árabes puede ser una medida positiva para paliar el desastre.

De esta exportación se habla en el artículo de Pablo Gabilondo, un texto en el que también ha intervenido el presidente de la Federación Española de Asociaciones de Ganado Selecto, José Luis Urquijo, para hablar de la situación del ovino en general y de raza pura. Del artículo recogemos lo siguiente:

«La ganadería ovina está agonizando ante el avance del coronavirus. «Es un sector que lleva arrastrando una crisis desde hace muchos años. El consumo ya no es diario sino estacional: empieza en Semana Santa y luego bautizos, primeras comuniones, festejos… Ahí es cuando hay más movimiento. Además, el mayor consumidor es el canal de hostelería, que lógicamente con el coronavirus tiene consumo cero. Está lloviendo sobre mojado», se lamenta el presidente de la Federación Española de Asociaciones de Ganado Selecto (Feagas), José Luis Urquijo. «También hemos perdido Italia, que en Semana Santa había una exportación consolidada hacia allá», añade Antonio Punzano, ganadero de ovino en Jaén y portavoz de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG).

Ambos destacan además el problema con el cordero lechal. «Tiene 12 o 15 kilos como máximo. Si lo matas por encima de ese peso, tiene otro gusto. No puedes parar, no puedes decir ‘esto lo paramos y ya venderemos’. Tiene otros gastos, otro consumo… También hay razas que engrasan con el tiempo y ya no es apreciado por el consumidor», explica Urquijo. «El lechal se ha hundido totalmente. No es que lo quieran más caro o más barato, no quieren ninguna unidad. Están congelando lo poco que tienen. Muchos ganaderos están optando por sacrificarlo directamente y ya está», asegura Urquijo».

Puede acceder al texto completo haciendo clic aquí.

 

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