Ayudas a jóvenes agricultores y ganaderos en Castilla y León: 20,85 millones más y 263 incorporaciones
La Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental ha resuelto un nuevo lote de ayudas de 20,85 millones de euros que permitirá a 263 jóvenes incorporarse al campo y financiará 87 planes de mejora
La Junta de Castilla y León ha dado un nuevo impulso a las ayudas a jóvenes agricultores en Castilla y León con una resolución de 20,85 millones de euros. Incorpora al campo a 263 jóvenes agricultores y ganaderos y financia 87 planes de mejora vinculados a sus primeras instalaciones. Con este segundo lote, el acumulado alcanza ya las 861 ayudas a la primera instalación y los 268 planes de mejora. El Ejecutivo autonómico reafirma así su apuesta por la incorporación de jóvenes como la mejor inversión para garantizar el futuro del campo de la Comunidad.
Del total concedido, 17,56 millones de euros se destinan al establecimiento de jóvenes agricultores y otros 3,29 millones a inversiones en planes de mejora. El consejero del ramo, Joaquín Antonio Pino, ha explicado que la resolución continúa el compromiso de agilizar la convocatoria y reducir la incertidumbre de los solicitantes, para que los nuevos profesionales puedan poner en marcha sus proyectos cuanto antes.
«No queremos que un joven que ha decidido hacerse agricultor o ganadero tenga que esperar indefinidamente para saber si puede comenzar su proyecto», ha señalado Pino.
861 jóvenes para asegurar el relevo generacional
Sumada la resolución aprobada a finales de julio, la Consejería ha resuelto ya 1.129 expedientes y ha concedido 68,98 millones de euros: 57,43 millones para la incorporación de jóvenes y 11,55 millones para la modernización de explotaciones.
La convocatoria, cuyo presupuesto se elevó de 100 a 115 millones de euros, busca acelerar el relevo generacional y favorecer explotaciones profesionales, modernas y económicamente viables. Según los datos de las resoluciones tramitadas hasta septiembre, las ayudas de primera instalación acumulan 65,81 millones de euros en gastos de instalación, respaldados con los 57,43 millones de ayuda pública. Los planes de mejora suman una inversión auxiliada de 19,08 millones, con 11,55 millones concedidos.
Para el consejero, el relevo generacional es una prioridad estratégica porque de él dependen la continuidad de las explotaciones, la actividad económica de los pueblos y la capacidad de producir alimentos. «Sin relevo generacional no hay futuro agrario», ha afirmado. La Junta considera además que la incorporación debe ir acompañada de inversiones que permitan modernizar las explotaciones y ganar eficiencia, de ahí el peso de los planes de mejora asociados.
Burgos, León y Salamanca concentran más incorporaciones
La resolución llega a las nueve provincias de Castilla y León. Burgos, con 71 nuevas incorporaciones, encabeza el reparto, seguida de León, con 67, y Salamanca, con 56.
Entre los 87 planes de mejora resueltos en este segundo lote, Burgos vuelve a liderar con 31 expedientes, por delante de Salamanca (18) y León (15). Entre las dos resoluciones ya se suman 1.129 expedientes de primera instalación y planes de mejora en el conjunto de la Comunidad.
Anticipo del 60 % y apoyo para que los jóvenes se queden
La Consejería seguirá resolviendo los expedientes pendientes para alcanzar la máxima ejecución del presupuesto de la convocatoria, ampliado a 115 millones de euros.
Pino ha insistido en que la política de relevo generacional no puede acabar el día en que un joven recibe la ayuda. El objetivo, ha explicado, es crear las condiciones para que permanezca en la actividad, consolide su explotación, pueda invertir y obtenga una renta suficiente de su trabajo. El consejero ha recordado que los beneficiarios pueden cobrar un anticipo del 60 % de la ayuda una vez recibida la resolución y acreditado el inicio de las actuaciones previstas en el plan empresarial, lo que les da liquidez en una de las fases más exigentes.
«El relevo generacional no admite discursos vacíos», ha remarcado Pino, que ha defendido que cada joven que se incorpora al campo representa «una explotación que gana futuro».




