Ayudas para los ganaderos de las zonas con presencia permanente del lobo de Cantabria

Cantabria es pionera en la concesión de este tipo de ayudas directas a la ganadería extensiva en aplicación de su Plan de Gestión del Lobo

Los titulares de explotaciones profesionales de ganadería extensiva que contribuyan a la conservación de la biodiversidad en zonas con presencia permanente del lobo tienen hasta el 31 de marzo para presentar sus solicitudes de pago por servicios ambientales que otorga el Gobierno de Cantabria, a través de la Consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, incluido en el Plan de Gestión del Lobo en Cantabria, con el fin de garantizar la compatibilidad entre la ganadería extensiva y el lobo en el marco establecido por la normativa europea.

Así se establece en el Decreto 70/2021, de 19 de agosto, publicado en el Boletín Oficial de Cantabria el 27 de agosto del pasado año, y que señala que el plazo de presentación de las solicitudes en cada ejercicio presupuestario será del 1 al 31 de marzo de cada año, por lo que el correspondiente a 2022 ya está abierto y finaliza el próximo día 21. El decreto recoge los requisitos a cumplir y la documentación a presentar por los solicitantes.

La tramitación de los pagos correspondientes al año 2021, primero que en el que se convocó y cuyo plazo finalizó, excepcionalmente, a finales del mes de septiembre, está ya en una fase muy avanzada una vez que se han solicitado a los peticionarios la subsanación de errores en sus solicitudes, estando prevista su resolución en las próximas semanas.

Los pagos son de concesión directa y la cuantía del pago será una prima anual por cabeza de ganado en régimen de ganadería extensiva en alguno de los municipios incluidos en la Zona 1 que contempla la zonificación del Plan de Gestión del Lobo en Cantabria en vigor desde 2109.

De esta manera, se abonarán 20 euros por cabeza de ganado ovino o caprino, 15 euros por cabeza de equino y 10 euros por cabeza de ganado bovino, y los ganaderos que se pueden acoger a este pago deben contar con explotaciones activas en alguno de los 36 municipios de la zona 1 del Plan de Gestión, que suman el 56,84% de la superficie regional.

Así, deben contar con explotaciones ganaderas en alguno de los siguientes municipios: Anievas, Arenas de Iguña, Bárcena de Pie de Concha, Cabezón de Liébana, Cabuérniga, Camaleño, Campoo de Enmedio, Campoo de Yuso, Cieza, Cillorigo de Liébana, Hermandad de Campoo de Suso, Lamasón, Luena, Molledo, Peñarrubia, Pesaguero, Pesquera, Polaciones, Potes, Reinosa, Rionansa, Las Rozas de Valdearroyo, Ruente, San Miguel de Aguayo, San Pedro del Romeral, San Roque de Riomiera, Santiurde de Reinosa, Soba, Los Tojos, Tresviso, Tudanca, Valdeolea, Valdeprado del Río, Valderredible, Vega de Liébana y Vega de Pas.

El consejero del ramo, Guillermo Blanco, ha destacado la importancia de estas ayudas para que los condicionantes que la presencia de un depredador como el lobo produce en la ganadería extensiva, no hagan inviable, o comprometan de manera relevante, el mantenimiento y mejora de esta actividad productiva en nuestra región.

En este sentido, ha animado a los ganaderos cántabros a solicitar estas ayudas que, en su opinión, contribuirán a fortalecer la ganadería extensiva, “una actividad económica clave para las zonas rurales y que, por tanto, es esencial para luchar contra el despoblamiento”.

Tal y como ha explicado el consejero, “los problemas que causa la fauna silvestre no solo se limitan al hecho evidente de los daños sobre el ganado, que suponen una amenaza para la viabilidad de muchas explotaciones en zonas loberas, sino que desincentivan a aquellos jóvenes que quieren continuar con la actividad tradicional de la ganadería extensiva de sus predecesores y a los que se quieren instalar por vez primera en el medio rural como profesionales del sector primario”.

Finalmente, ha recordado que el pago por servicios ambientales es independiente de las ayudas para la adopción de medidas preventivas y de las indemnizaciones por los daños producidos, y su objetivo es “reconocer la contribución de la ganadería extensiva a la conservación de la biodiversidad y los paisajes, compensando el coste adicional que supone mantener el ganado en áreas con presencia permanente del lobo”, conformándose así un conjunto de herramientas de apoyo al sector ganadero que, junto con el necesario control de ejemplares y el seguimiento de la especie, constituyen el núcleo del Plan de Gestión del Lobo en Cantabria que recientemente ha validado el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria rechazando la demanda de grupos ecologistas que pedían su anulación,

Asimismo, ha asegurado que su departamento va a desarrollar el Plan de Gestión en lo que se refiere a los controles de ejemplares “porque consideramos que son una herramienta más, pero imprescindible, para lograr los objetivos del Plan”.

“Lógicamente tendremos que hacerlo aplicando el procedimiento que ha impuesto el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico en la orden de inclusión del lobo en el LESPRE mientras esté vigente porque nuestra demanda solicitando su anulación ha sido admitida por la Audiencia Nacional y confiamos en que la justicia avale nuestros argumentos, coincidentes con los de las comunidades que realmente gestionamos el lobo”, ha afirmado Blanco.