Las Asociaciones de Criadores afectadas por los incendios reivindican el papel de la ganadería extensiva

En todas las voces se repite un mismo mensaje: sin ganadería extensiva y sin razas autóctonas, el medio rural queda desprotegido frente a incendios cada vez más frecuentes y devastadores

Los graves incendios forestales de este verano han arrasado cientos de miles de hectáreas en España, dejando tras de sí un paisaje desolado y graves pérdidas para el medio rural. La Real Federación Española de Asociaciones de Ganado Selecto (RFEAGAS) ha contactado con algunas de las Asociaciones de Criadores que, por situación geográfica, se han visto directamente afectadas por el fuego, y todas ellas han coincidido en resaltar que la ganadería extensiva es una de las herramientas más eficaces en la prevención de este tipo de catástrofes.

Galicia ha sido una de las Comunidades Autónomas más golpeadas. En Orense, más de 150.000 hectáreas han quedado calcinadas y desde la Asociación Nacional de Criadores de Ganado Vacuno Selecto de Raza Rubia Gallega (ACRUGA) lamentan que el fuego no solo haya destruido recursos naturales, sino también el modo de vida de muchas familias.

“Los fuegos se han llevado por delante la forma de vida de muchos de nuestros ganaderos, arrasando no solo terrenos, sino también instalaciones e incluso animales”, señala Laura Arias, del cuerpo técnico de la Asociación.

Desde ACRUGA recuerdan que llevan años defendiendo el papel de la Rubia Gallega y de la ganadería extensiva en la fijación de población y en la prevención de incendios: “Queremos, una vez más, reivindicar el papel esencial de la ganadería extensiva como herramienta eficaz y económica para la prevención de incendios mediante el aprovechamiento de pastos y la limpieza natural de montes”.

“Deseamos que la situación vivida en los últimos meses sirva de aprendizaje para la puesta en valor de nuestras razas autóctonas y la ganadería extensiva”, afirma.

En Asturias, una de las Asociaciones que ha puesto en marcha iniciativas para dar espacio al debate ha sido la Asociación Española de Criadores de Ganado Vacuno Selecto de la Raza Asturiana de los Valles (ASEAVA), que ha organizado una mesa redonda con expertos para buscar soluciones reales que, además, ha sido retransmitida en directo a través de su página de Facebook.

“Ahora todos los medios llenan páginas con el fuego, pero no han dedicado ni un minuto a escuchar a quienes llevan años avisando. Los ganaderos somos los primeros que perdemos todo en estas situaciones”, denuncian a través de las redes sociales.

En Castilla y León, varias Asociaciones también han levantado la voz. Desde la Asociación Española de Criadores de Ganado Ovino Selecto de Raza Castellana (ANCA) insisten en reivindicar la ganadería extensiva.

“Ser ganadero es muy esclavo y cada vez tenemos más problemas para pastar, por lo que muchas zonas de monte se quedan sin desbrozar. Es necesario un apoyo real al pastoreo”, reclama Concepción González, secretaria ejecutiva, a pesar de que, afortunadamente, ninguno de los ganaderos de la raza se ha visto afectado por el fuego.

En el caso la Asociación Nacional de Criadores de Raza Asnal Zamorano-Leonesa (ASZAL) los efectos han sido directos. “Pastamos con los burros en diferentes zonas y en uno de los pueblos, el fuego rodeó nuestro pasto y perdimos animales: de ocho burras, murieron cuatro”, lamenta Jesús de Gabriel Pérez, secretario de la Asociación.

Aun así, apuestan por fórmulas de manejo innovadoras como el pastoreo rotacional. “Llevamos cinco años moviendo los animales con un efecto positivo sobre el suelo, pero con el abandono de tierras, la sequía y el calor, el fuego es inminente. La ganadería extensiva debe ser parte de la solución como herramienta de mantenimiento de ecosistemas.”

Para la Asociación Española de Criadores de Ganado Selecto de Raza Sayaguesa el problema principal está en la falta de relevo generacional en la ganadería, ya que tan necesarios son los animales en pastoreo como las personas que se encargan de ellos.

“Hace falta relevo generacional. Faltan personas que trabajen con el ganado. En la España Vaciada faltan manos, y eso agrava la situación. Hay que ayudar más a la ganadería extensiva y atraer a jóvenes”, señala su presidente, Antonio Domínguez.

Por su parte, la Asociación Española de Criadores de Ganado Selecto de Raza Alistana-Sanabresa (AECAS) confirma que ocho explotaciones han resultado afectadas directamente por el fuego, con pérdidas económicas y emocionales muy difíciles de asumir.

“Estamos pagando las consecuencias de un abandono descomunal. Falta relevo generacional porque cada vez hay más trabas burocráticas y menos rentabilidad. No se limpian los montes en invierno, no hay mantenimiento. Necesitamos que nos dejen tomar decisiones, que no nos venga todo dado, ya que somos los que formamos parte del medio rural”, pide Óscar Puente, presidente de la Asociación.

En todas las voces se repite un mismo mensaje: sin ganadería extensiva y sin razas autóctonas, el medio rural queda desprotegido frente a incendios cada vez más frecuentes y devastadores.

Las Asociaciones coinciden en que no basta con compensaciones puntuales, es necesario un compromiso a largo plazo que garantice la viabilidad de las explotaciones, apoye a los jóvenes ganaderos y ponga en valor el papel fundamental del sector como aliado de la naturaleza.